Comienza con los espacios y el objetivo
Enumera habitaciones, techos, puertas, molduras o gabinetes. Señala manchas, grietas, pintura suelta, parches y áreas de uso intenso. Así la visita se enfoca en las condiciones reales.
Define qué permanece en la habitación
Conviene retirar objetos pequeños, decoración, electrónicos y artículos de valor. Durante la cotización, confirma quién moverá muebles grandes, electrodomésticos, cortinas y piezas frágiles.
Habla pronto sobre color y brillo
Un cambio de color puede requerir imprimación o capas adicionales. El brillo afecta la limpieza y cuánto se notan las imperfecciones. Elige considerando luz, uso y materiales existentes.
Comparte límites de acceso y del hogar
Mascotas, niños, trabajo desde casa, ventilación, estacionamiento, alarmas y reglas del edificio afectan la secuencia. Un plan claro reduce interrupciones.
Pregunta qué preparación está incluida
Limpiar, reparar, lijar, sellar e imprimar no son lo mismo. El alcance escrito debe indicar el tratamiento de cada superficie y qué sucede si aparece daño oculto.