01

Comienza con los espacios y el objetivo

Enumera habitaciones, techos, puertas, molduras o gabinetes. Señala manchas, grietas, pintura suelta, parches y áreas de uso intenso. Así la visita se enfoca en las condiciones reales.

02

Define qué permanece en la habitación

Conviene retirar objetos pequeños, decoración, electrónicos y artículos de valor. Durante la cotización, confirma quién moverá muebles grandes, electrodomésticos, cortinas y piezas frágiles.

03

Habla pronto sobre color y brillo

Un cambio de color puede requerir imprimación o capas adicionales. El brillo afecta la limpieza y cuánto se notan las imperfecciones. Elige considerando luz, uso y materiales existentes.

04

Comparte límites de acceso y del hogar

Mascotas, niños, trabajo desde casa, ventilación, estacionamiento, alarmas y reglas del edificio afectan la secuencia. Un plan claro reduce interrupciones.

05

Pregunta qué preparación está incluida

Limpiar, reparar, lijar, sellar e imprimar no son lo mismo. El alcance escrito debe indicar el tratamiento de cada superficie y qué sucede si aparece daño oculto.