01

Renueva cuando la distribución funciona

Vale la pena evaluar pintura cuando las cajas están firmes, las puertas operan bien, el almacenamiento funciona y deseas principalmente otro color o acabado. Mantener la distribución evita una sustitución completa.

02

Considera reemplazo cuando falla la función

Daño por agua, cajas deterioradas, acceso difícil, poco almacenamiento o mala circulación pueden justificar reemplazo o una renovación mayor. La pintura no corrige problemas estructurales.

03

La preparación determina la durabilidad

La grasa y aceites afectan la adherencia. El alcance debe explicar etiquetado, desengrasado, lijado, reparaciones, imprimación, acabado, curado y reinstalación.

04

Define expectativas sobre veta y desgaste

La pintura cambia color y brillo, pero la veta abierta, bordes dañados y textura anterior pueden seguir visibles si no se incluye relleno o reparación adicional.

05

Planifica el curado, no solo el secado

Una pintura puede sentirse seca antes de alcanzar dureza completa. Puertas y cajones deben usarse con cuidado durante el tiempo de curado indicado.